Cómo evaluar la percepción de marca con técnicas de investigación

Evaluar la percepción de marca es fundamental para entender cómo te ven realmente tus consumidores, qué sentimientos despierta tu oferta y qué tan clara es la imagen que proyectas frente a la competencia. Esta percepción se construye a partir de experiencias, comunicación y expectativas, por lo que medirla con técnicas de investigación adecuadas permite obtener una visión más precisa y accionable. En este artículo exploraremos cómo utilizar herramientas cualitativas y cuantitativas para interpretar esas percepciones y convertirlas en estrategias que fortalezcan el valor de tu marca.

¿Qué es la percepción de marca y por qué debe medirse?

La percepción de marca es el conjunto de ideas, emociones y juicios que los consumidores forman a partir de cada interacción y señal que reciben de una empresa. Surge de experiencias directas como el uso de un producto, la atención recibida o la navegación en un sitio web, pero también de elementos indirectos como la publicidad, los comentarios de otros usuarios, la presencia en redes sociales o la reputación general que circula en el mercado. Todo esto se mezcla para construir una imagen mental que puede ser positiva, neutra o negativa, y que influye directamente en cómo las personas entienden el propósito, la personalidad y el valor de una marca. 

Medir esta percepción es esencial porque ayuda a identificar si la imagen que la empresa busca transmitir realmente coincide con lo que el mercado está interpretando. Este análisis permite ver con claridad qué atributos están bien posicionados, cuáles generan dudas o no se comprenden, y qué factores influyen en la preferencia o la distancia de los consumidores frente a la marca. También permite detectar oportunidades para fortalecer mensajes, mejorar experiencias y corregir fricciones que podrían afectar la competitividad. 

Al contar con una medición estructurada, las organizaciones pueden tomar decisiones informadas, refinar estrategias de comunicación, trabajar en una identidad más coherente y diseñar acciones que fortalezcan la conexión con sus audiencias. En un mercado saturado, comprender cómo te ven realmente los consumidores se vuelve un recurso invaluable para construir una marca sólida y relevante.

Técnicas de investigación más utilizadas para medir percepción de marca

Existen diversas técnicas de investigación que permiten medir la percepción de marca de manera estructurada, combinando enfoques cuantitativos y cualitativos para obtener una visión completa de cómo la marca vive en la mente del consumidor. Desde la medición de asociaciones específicas hasta la exploración de emociones profundas, cada técnica aporta una pieza clave del rompecabezas. 

Entre las más utilizadas destacan las encuestas, que permiten evaluar recordación, atributos percibidos, relevancia, diferenciación y niveles de preferencia a gran escala. A través de preguntas cerradas y escalas de valoración es posible identificar patrones claros y comparar a la marca con sus competidores directos. También se utilizan modelos de percepción, como los mapas de posicionamiento, que ayudan a visualizar cómo la marca se sitúa frente a otras en atributos clave como calidad, innovación o confianza. 

En el plano cualitativo, técnicas como entrevistas a profundidad, focus group y etnografías permiten entender las razones detrás de las percepciones, explorar emociones asociadas y descubrir narrativas que no son visibles en un cuestionario. Estas herramientas son útiles para identificar motivadores, tensiones, experiencias memorables y aspectos simbólicos que moldean la forma en que los consumidores interpretan la marca. 

Cuando se combinan ambas aproximaciones, las empresas obtienen una lectura más completa de su imagen en el mercado, desde los datos que cuantifican tendencias hasta las historias que explican por qué las personas sienten y piensan lo que piensan.

Errores comunes al evaluar la percepción de marca

Al evaluar la percepción de marca es común caer en errores que distorsionan los resultados y generan conclusiones poco útiles para la toma de decisiones. Uno de los más frecuentes es asumir que la percepción del consumidor coincide con la visión interna de la empresa. Muchas marcas creen que sus mensajes, atributos o valores están claros, cuando en realidad el mercado los interpreta de forma distinta o no los reconoce. Sin una medición objetiva, esta brecha pasa desapercibida. 

Otro error habitual es confiar únicamente en datos cuantitativos o solo en técnicas cualitativas. Las cifras ayudan a dimensionar tendencias, pero no explican por qué ocurren; mientras que las conversaciones revelan motivaciones profundas, pero no permiten estimar qué tan extendidas están. Cuando se evalúa la percepción con una sola perspectiva, la lectura queda incompleta y puede llevar a decisiones basadas en supuestos. 

También es común formular preguntas confusas o demasiado técnicas, lo que provoca respuestas poco precisas. De igual forma, comparar únicamente contra un competidor directo limita la comprensión de la categoría, ya que el consumidor puede estar evaluando más marcas de las que la empresa imagina. Finalmente, otro error importante es no actualizar la medición con el tiempo. La percepción cambia con nuevas experiencias, tendencias y movimientos del mercado, por lo que medirla solo una vez impide detectar evoluciones clave. 

Evitar estos errores permite obtener una lectura más realista y accionable, facilitando estrategias más claras para fortalecer el posicionamiento de marca y construirla de una manera más sólida en la mente del consumidor.

Cómo aprovechar los hallazgos para fortalecer tu estrategia de marca

Antes de aplicar los resultados de una medición de percepción, es importante interpretarlos dentro del contexto de tu mercado, tus objetivos y la etapa en la que se encuentra tu marca. Esto permite tomar decisiones más claras y asegurar que cada acción responda realmente a lo que los consumidores están pensando y sintiendo. A partir de esta base, estos son algunos caminos clave para convertir los hallazgos en estrategias más sólidas y efectivas: 

1. Reforzar los atributos que ya están bien posicionados 

Cuando la investigación revela atributos reconocidos y valorados por los consumidores, conviene potenciarlos en la comunicación, los puntos de contacto y la experiencia general. Esto ayuda a mantener coherencia y a fortalecer lo que ya funciona. 

2. Corregir percepciones débiles, confusas o negativas 

Si ciertos mensajes no son entendidos o se interpretan de manera distinta a lo que la marca busca, es momento de ajustar el discurso, mejorar experiencias o revisar procesos que afectan esa percepción. 

3. Traducir insights cualitativos en acciones prácticas 

Las emociones, historias y motivaciones identificadas en entrevistas o focus groups permiten crear mensajes más empáticos y experiencias más alineadas con lo que las personas realmente valoran. 

4. Usar los datos cuantitativos para priorizar decisiones 

Las métricas permiten dimensionar la magnitud de cada percepción, ayudando a identificar qué temas requieren atención inmediata y cuáles necesitan seguimiento a mediano plazo. 

5. Ajustar la diferenciación frente a la competencia 

Analizar cómo está posicionada la marca respecto a otras permite identificar espacios no ocupados, atributos donde sobresale y áreas donde es necesario competir con mayor claridad. 

6. Alinear equipos internos alrededor de los hallazgos 

Compartir los resultados con marketing, producto, ventas y atención garantiza que todos trabajen sobre la misma lectura del consumidor, fortaleciendo la coherencia de la marca. 

7. Monitorear la evolución de percepciones en el tiempo 

Las percepciones cambian con nuevas experiencias, competidores y tendencias. Evaluarlas de forma periódica evita tomar decisiones basadas en información desactualizada. 

8. Revisar y ajustar la comunicación externa 

Con los hallazgos en la mano, es momento de afinar mensajes clave, tono, narrativa y materiales para asegurar que reflejen la imagen que realmente deseas construir.

Para que estos puntos generen resultados reales, es imprescindible ver la percepción de marca como un proceso dinámico y no como un análisis aislado. Cuando las empresas integran estos hallazgos en su estrategia continua, logran fortalecer su identidad, conectar mejor con sus audiencias y construir un posicionamiento más sólido y competitivo en el mercado.

Conclusión

En Berumen entendemos que evaluar la percepción de marca no solo consiste en conocer qué tanto te identifica el consumidor, sino en descubrir cómo interpreta tus mensajes, cómo vive su experiencia contigo y qué asociaciones construye a lo largo del tiempo. Cuando este análisis se realiza con profundidad, ofrece una visión clara sobre los elementos que fortalecen la relación con el mercado y aquellos que necesitan replantearse para mejorar la coherencia estratégica.

A partir de estos hallazgos es posible ajustar la comunicación, redefinir atributos de valor y orientar la estrategia hacia lo que realmente conecta con las expectativas y emociones del consumidor. Medir la percepción de marca de manera constante se convierte en una herramienta clave que permite avanzar con claridad, corregir desviaciones y consolidar una presencia más sólida y significativa en la mente del público. 

Si deseas comprender, evaluar o fortalecer la percepción de tu marca apoyándote en metodologías profesionales, contáctanos.

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